El Boxing Kong Original de Richard Orlinski reinterpreta el ícono del boxeador desde el universo facetado y poderoso del artista francés.
En esta obra, el Kong negro facetado adopta la clásica postura de Muhammad Ali, ataviado con los legendarios shorts blancos con el nombre del artista y listo para pelear con sus inconfundibles guantes rojos.
Más allá de su imponente estética, la pieza es también un homenaje a un triple campeón mundial de boxeo y, sobre todo, a una figura que representa la paz, la igualdad y la fuerza de convicciones. Orlinski transmite estos valores con intensidad y respeto, convirtiendo esta obra en un coleccionable imprescindible.






