Mori Chack es un artista japonés que creó a Gloomy en 1999 como respuesta directa a la cultura de lo kawaii. Su argumento era simple y ácido: los personajes tiernos que Japón produce en masa están domesticados, cuando los animales reales no lo están. Así nació Gloomy, un oso rosa de aspecto infantil con una historia detrás que no lo es.
En el relato, un niño llamado Pity encuentra al osezno abandonado y lo cría. Pero Gloomy no se domestica: al crecer, sus instintos se imponen y ataca a quien lo salvó. Por eso casi todas sus representaciones llevan sangre, normalmente la de Pity, salpicada en el hocico y las garras. El personaje funciona como una broma incómoda sobre la idea de que todo lo que es lindo es también inofensivo.
La contradicción le salió bien. Gloomy se volvió un fenómeno en Japón y después fuera de él, con presencia en peluches, figuras, ropa y colaboraciones, y una base de seguidores que lo adoptó justamente por ese filo.
Esta es la referencia CGP-317 de Chax GP, la línea de figuras del personaje, en formato grande y postura sentada. Está fabricada en plástico, tiene articulación en cabeza, brazos y piernas, y lleva el acabado rosa con las salpicaduras rojas impresas. Llega nueva y sellada en su bolsa de fábrica.





