El artista español Joan Cornellà presenta Lampman (Lampara), una pieza que difumina los límites entre escultura, diseño funcional y arte contemporáneo.
Fiel a su característico estilo —colorido, satírico y profundamente incómodo—, Cornellà transforma un objeto cotidiano en una obra cargada de significado. La figura representa a un hombre con cabeza de lámpara que extiende su mano… sosteniendo su propio enchufe. Una imagen tan absurda como inquietante, que encapsula la esencia del artista: humor oscuro, crítica silenciosa y una estética engañosamente simple.
A pesar de su expresión miserable —provocada por la electricidad que lo atraviesa—, Lampman invita al espectador a interactuar con él, a “encenderlo” y completar el ciclo entre objeto y usuario. Esta dualidad entre sufrimiento y funcionalidad convierte la pieza en una reflexión sobre la dependencia, la energía y la relación entre humanos y tecnología.
Más allá de su carga conceptual, la obra funciona como una escultura-lámpara, integrando arte dentro del espacio cotidiano. En línea con el espíritu del Pop Art, Cornellà rompe la barrera entre galería y vida diaria, permitiendo que el arte habite directamente en el entorno del coleccionista.
Lanzada como una edición limitada de 300 piezas, esta obra no solo destaca por su propuesta estética, sino también por su exclusividad. Compacta pero impactante, Lampman es tanto un objeto funcional como una declaración artística: una pieza que ilumina espacios mientras cuestiona la realidad que habitamos.






